Balas y caricias

Y ya, cuando uno acaricia algo,

todo cambia porque esa piel

sabe algo de la tuya y le huye

de alguna forma: yéndose o estando

tan cerca que nada parece

que haya sido algo.

 

Entonces disparo

y aprendo que la bala y la caricia

son iguales.

 

Germán Piqueras

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s