BACON & FREUD. LA CONDICIÓN HUMANA

Cada artista tiene su lugar, pues pensar que todos deberían estar en un mismo tipo de museo puede conducirnos a un error. Para un ver un Francis Bacon, no me imagino en un edificio clásico, ni siquiera en una galería de moda en un barrio en auge. No. Me imagino algo acorde a su personalidad, sueño con un espacio parecido al de sus obras: salas anchas y espaciosas, moqueta -o algo similar-, lujo y confortabilidad. Parece indicado, por tanto, que este espacio sea la Sala Marlborough, de Madrid. Este es un lugar perfecto para un cocktail, aunque no se sirvan, en el que Bacon ejerciera de anfitrión. Es fácil por tanto imaginarse al artista conversando de cualquier tema, mientras sus obras son la escenografía de nuestro interior, es decir, quizás sea demasiado pretencioso acercarnos a sus cuadros intentando comprender algo, ver formas o deformidades u opinando sobre colores. Yo percibo esta exposición como un telón de fondo de nuestros nudos espirituales y físicos. Charlemos del tiempo que hace afuera mientras detrás de nosotros se tienden y extienden nuestras entrañas. Y nuestra psicología. Pues alejada de una intencionada comparativa de parentesco familiar, junto a la obra de Bacon se exponen algunos retratos de Lucian Freud, unas de las imágenes más icónicas de la psicología humana. El enredo de sus líneas, es también el de nuestras neuronas cuando pensamos, o cuando vemos pensar. Y de la misma forma que ocurre con Bacon, fantaseo con imaginar que esta parte de la exposición también es el ilustrativo decorado de un acto social en el que se habla de la bolsa, de la compra-venta de pisos o de la tendencia de la moda.

Las obras de Bacon y Freud son un escáner de lo que sentimos y pensamos, quizás por eso no sea necesario acercarse en demasía a las piezas que cuelgan de las paredes de la Marlborough, sino tan solo que aparezcan de fondo en nuestras conversaciones. Pero no únicamente cuando estemos dentro de esta galería, sino cuando salgamos a la acera y nos mezclemos entre el gentío, el tráfico y el anonimato.

(Exposición “Francis Bacon & Lucian Freud. La condición humana”, Galería Marlborough, Madrid. 14 enero-27 febrero 2021)

Germán Piqueras

LA MUERTE. Entrevista en Radio Bombastic

Hace unos días me entrevistó Ainhoa Masid para su podcast “Radio Bombastic”. En este programa hablamos de la muerte (y de otros asuntos) de una una manera amena y distendida, además hay recomendaciones de libros y películas.

Estoy encantado con su trato, con su programa y con su manera de llevar a cabo esta conversación.

Link Spotify:

Link Ivoox:

https://www.ivoox.com/04-radio-bombastic-german-piqueras-audios-mp3_rf_65172319_1.html

Fotografías: Laura Ureña

El surrealista American Dream

En el Centro Cultural Caixa Forum, de Madrid, se muestran dos exposiciones: “El sueño americano. Del Pop a la actualidad” y “Objetos de deseo. Surrealismo y diseño, 1924-2020”. Pero uno puede verlas como si fueran una sola en la que se combinen, tal y como si fueran las neuronas de nuestro cerebro, las diferentes piezas. Animo a los visitantes a que las mezclen, a que alteren las ideas, a que se salgan del folleto (virtual), para que así se produzca un nuevo viaje, más cercano al propio surrealismo y a la cultura del consumo, donde recibimos una innumerable cantidad de imágenes por minuto.

Si además de ver las exposiciones, habéis hecho algún otro plan, o estáis leyendo algún libro en el trayecto de metro, podéis continuar la exposición en esos sitios. Lo que nos enseña el arte, verdaderamente, es que está en todos los lugares. Saber verlo (y apreciarlo) transforma nuestra vida.

 

Germán Piqueras

SPACE FICTION

La editorial Cinestesia acaba de publicar este libro donde he tenido el lujo y la oportunidad de escribir. Colaboro con el artículo (académico) “El mismo miedo: de Metropolis a Black Mirror. El temor hacia la tecnología como analogía del horror hacia lo cosmológico” (págs. 237-250).

Asimismo, el presente libro recoge los resultados del II Congreso Internacional de Género Fantástico, Audiovisuales y Nuevas Tecnologías del Festival Internacional de Cine Fantástico de Elche.

Espero que os guste.

Link web editorial: https://cinestesia.es/producto/space-fiction/

HEREJÍA Y BELLEZA. LO SAGRADO Y LO PROFANO

La revista de estudios sobre cultura alternativa Herejía y Belleza, editada por la Asociación Cultural Mentenebre y la Asociación Cultural Besarilia, ha publicado el número titulado “Lo sagrado y lo profano” (número 8-Primavera 2020), en el cual aparece mi artículo “La muerte a través del accionismo. Los rituales de sacrificio en las obras de Hermann Nitsch y Marina Abramovic” (págs. 36-42) (ISSN: 2255-193X).

Son los resultados del pasado  VIII Congreso sobre arte, literatura y cultura gótica urbana organizado por la Asociación Cultural Besarilia y realizado en la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid, en octubre de 2019.

La publicación se puede comprar en librerías especializadas, como Estudio en Escarlata, en Madrid:

https://www.estudioenescarlata.com/libros/herejia-y-belleza-8-lo-sagrado-y-lo-profano/54490/

Germán Piqueras

EL CINE DE ROMAN POLANSKI

Cuando, al estar comiendo carne, masticamos sin querer un nervio surge una sensación incómoda alejada del sabor placentero que rodea a ese elemento. Imaginarlo nos transporta a la elasticidad del nervio, a la adherencia entre este y el diente. Ese algo retorcido, que surge cuando no esperas nada, o esperas solo goce: esta es la sensación más similar que encuentro con el cine de Roman Polanski. Su arte no es de fácil explicación, los tintes de sus películas no son únicamente macabros, de ahí que la comparación con comer carne sea óptima. Incluso por lo que significa y simboliza la carne. Algunas de sus películas me parecen perfectas, otras no me dicen tanto y otras no me gustan. En este tríptico de acuarela y tinta reúno Repulsión, Lunas de hiel y La muerte y la doncella. La primera no es de las que más me gustan, pero sin embargo sí encuentro atractivo ese conflicto entre Catherine Denueve y la oscuridad. Las otras 2 películas me parecen obras perfectas, pintadas con un halo de atmósfera retorcida. El mejor pigmento blanco para la definición del mencionado nervio.

Recuerdo la primera vez que llegó a mí Lunas de hiel, cambiado de canal en el Canal Satélite Digital, a principios del siglo XXI, no esperando nada de ella. Pero lo mejor es que obtuve algo muy valioso: el recuerdo. Aún hoy recuerdo el clima que se veía por la ventana aquella tarde nublada de verano. Eso es lo mejor que puedo decir de ella.

La muerte y la doncella vino a mí mucho más tarde y ya habiendo visto casi toda su filmografía. Es decir, con la expectativa de que iba a ver una gran película, pero tampoco fue así, pues me encontré una obra maestra. Una despiece del ser humano, en su sentido más psicológico, un thriller con olor a lluvia y pendiente de acantilado.

Las sensaciones que me ha producido Polanski no las ha logrado ningún otro director. No puedo decir que sea mi cineasta favorito, puesto que no conecto con otras grandes películas suyas como Chinatown, por ejemplo. Pero es innegable su capacidad para ser un nervio que se nos enreda en el diente mientras la carne, jugosa y al punto, espera en el plato, con todos sus condimentos, copa de vino incluida.