SPACE FICTION

La editorial Cinestesia acaba de publicar este libro donde he tenido el lujo y la oportunidad de escribir. Colaboro con el artículo (académico) “El mismo miedo: de Metropolis a Black Mirror. El temor hacia la tecnología como analogía del horror hacia lo cosmológico” (págs. 237-250).

Asimismo, el presente libro recoge los resultados del II Congreso Internacional de Género Fantástico, Audiovisuales y Nuevas Tecnologías del Festival Internacional de Cine Fantástico de Elche.

Espero que os guste.

Link web editorial: https://cinestesia.es/producto/space-fiction/

HEREJÍA Y BELLEZA. LO SAGRADO Y LO PROFANO

La revista de estudios sobre cultura alternativa Herejía y Belleza, editada por la Asociación Cultural Mentenebre y la Asociación Cultural Besarilia, ha publicado el número titulado “Lo sagrado y lo profano” (número 8-Primavera 2020), en el cual aparece mi artículo “La muerte a través del accionismo. Los rituales de sacrificio en las obras de Hermann Nitsch y Marina Abramovic” (págs. 36-42) (ISSN: 2255-193X).

Son los resultados del pasado  VIII Congreso sobre arte, literatura y cultura gótica urbana organizado por la Asociación Cultural Besarilia y realizado en la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid, en octubre de 2019.

La publicación se puede comprar en librerías especializadas, como Estudio en Escarlata, en Madrid:

https://www.estudioenescarlata.com/libros/herejia-y-belleza-8-lo-sagrado-y-lo-profano/54490/

Germán Piqueras

EL CINE DE ROMAN POLANSKI

Cuando, al estar comiendo carne, masticamos sin querer un nervio surge una sensación incómoda alejada del sabor placentero que rodea a ese elemento. Imaginarlo nos transporta a la elasticidad del nervio, a la adherencia entre este y el diente. Ese algo retorcido, que surge cuando no esperas nada, o esperas solo goce: esta es la sensación más similar que encuentro con el cine de Roman Polanski. Su arte no es de fácil explicación, los tintes de sus películas no son únicamente macabros, de ahí que la comparación con comer carne sea óptima. Incluso por lo que significa y simboliza la carne. Algunas de sus películas me parecen perfectas, otras no me dicen tanto y otras no me gustan. En este tríptico de acuarela y tinta reúno Repulsión, Lunas de hiel y La muerte y la doncella. La primera no es de las que más me gustan, pero sin embargo sí encuentro atractivo ese conflicto entre Catherine Denueve y la oscuridad. Las otras 2 películas me parecen obras perfectas, pintadas con un halo de atmósfera retorcida. El mejor pigmento blanco para la definición del mencionado nervio.

Recuerdo la primera vez que llegó a mí Lunas de hiel, cambiado de canal en el Canal Satélite Digital, a principios del siglo XXI, no esperando nada de ella. Pero lo mejor es que obtuve algo muy valioso: el recuerdo. Aún hoy recuerdo el clima que se veía por la ventana aquella tarde nublada de verano. Eso es lo mejor que puedo decir de ella.

La muerte y la doncella vino a mí mucho más tarde y ya habiendo visto casi toda su filmografía. Es decir, con la expectativa de que iba a ver una gran película, pero tampoco fue así, pues me encontré una obra maestra. Una despiece del ser humano, en su sentido más psicológico, un thriller con olor a lluvia y pendiente de acantilado.

Las sensaciones que me ha producido Polanski no las ha logrado ningún otro director. No puedo decir que sea mi cineasta favorito, puesto que no conecto con otras grandes películas suyas como Chinatown, por ejemplo. Pero es innegable su capacidad para ser un nervio que se nos enreda en el diente mientras la carne, jugosa y al punto, espera en el plato, con todos sus condimentos, copa de vino incluida.

 

Pop Art – The Manson Family

He retratado uno de los sucesos criminales más famosos del siglo XX. Los crímenes de “La familia Manson”, nombre de la secta creada por Charles Manson a finales de los años 60, que hicieron despertar a los hippies del sueño del “peace and love”. ¿Cómo retratar algo cruento con colores llamativos? Aquí el resultado. Un dibujo realizado con lápiz digital que retrata mediante el color aquella época y que condena, mediante símbolos y expresiones, los actos de la citada secta.

 

La ciudad de Magritte

 

Nadie puede pagar para realizar un viaje como este al corazón institucional de Europa. Estamos acostumbrados a identificar el ruido y los sonidos, concretos y determinados, con los lugares, pero no los silencios y, a priori, todos los silencios son parecidos. El nuevo mapa de la mudez en el que vivimos, tan reciente, todavía no ha penetrado en mí para que pueda hallar diferencias en él. No se escucha zepelín alguno en el cielo, lo cual sería terrible, pero quizás esta incertidumbre global sea más inquietante. Tampoco me atrevería a decir que es el escenario de una película, pues es algo con una irrealidad superior, nos encontramos ante un estado de espera decorado sin cadáveres visibles tirados por las baldosas. Bruselas es Europa. Me refiero a que Bruselas representa Europa mejor que otras ciudades, pues reúne en ella el espíritu de fachada grisácea, también el de la historia, el de escuchar el relinchar de los caballos que tiran de carruajes sin color. Bruselas es Magritte y Magritte es el misterio. El misterio es la belleza. Por tanto, Bruselas es bella. Pero bella como una sombra recortada en un cielo de color azul de prusia, bella como un bombín bajo la lluvia. No vi prisas, la gente ya no las tiene, tampoco calma. Hay otro algo que no pude ver, pero quizás esto sea la única verdad: la noria quieta esperando al óxido, los surcos en el suelo esperando otra lluvia, el gris reafirmado en el cielo y los portones, las luces amarillas provenientes de casas construidas en mitad de la noche, donde dentro aún se sirven entrecots con sal gorda al punto y copas de vino que hacen olvidar el cierre, inminente e impreciso, de todo.

VIOLENCE AND DEATH TREATED AS ENTERTAINMENT. REALITY AND FICTION OF PRODUCTS CREATED FROM THE MASS MEDIA

Mi artículo “Violence and death treated as entertainment. Reality and fiction of products created from the mass media” en el libro “In a Stranger Field. Studies of Art, Audiovisuals and New Technologies in Fantasy, SciFi and Horror Genres”, editado por Mario-Paul Martínez Fabre y Fran Mateu, y que recoge los trabajos procedentes del Congreso Internacional de Género Fantástico, Audiovisuales y Nuevas Tecnologías del Festival Internacional de Cine Fantástico de Elche de 2018.

La descarga de este libro es totalmente gratuita. Podéis encontrar el enlace aquí:

Publicaciones

Esta publicación edita todos sus textos en inglés.

 

Portada y primera página de mi escrito

 

Germán Piqueras

 

CRÍTICA SOBRE “JOKER” (Todd Phillips, 2019)

Hay algo común en toda obra de arte. Eso es lo que nos une realmente. El arte más elevado no es el más incomprensible, al contrario, es el que llega por igual al anciano analfabeto o a la erudita de aquella facultad donde estudiaste. Por igual porque toca el corazón. Pero habrá a quienes les toca también el cerebro.  Si algo está bien contando, ya sea con un pincel, con una cámara, o tan solo con una conversación con la luz de una manera y no de otra, es arte. Da lo mismo el brochazo de óleo pastoso con el que Francis Bacon azotaba a una de sus telas al llegar perjudicado  a su estudio, al amanecer, o el dolor depresivo inspirado en nuestro mundo con el que Joaquin Phoenix baila ataviado de Joker en las infinitas escaleras del Bronx, pues hay algo tan veraz como una vena, o mejor, como una vena debajo de una piel que ya no es tan tersa, en esas obras de arte.

Aún me resulta increíble leer los comentarios de la escena del baile del mencionado Joker en YouTube. Da igual la cultura, o la falta de esta, que tenga una persona. El arte no tiene que ver con la cultura, es algo más elevado, más inmediato, y lo mejor es que puede llegar a cualquier persona en cualquier momento. Es esa efervescencia que te hace querer contar algo a alguien, pero no puedes, porque es tan solo un fuerte sentimiento. Es aquello prácticamente imposible de teorizar pero que, contradictoriamente, y por la misma razón, más discursos ha provocado. Todos los escritos sobre arte quizás no sean más que un intento. Es como debatir sobre la muerte. Son temas infinitos, porque nadie sabe nada verdaderamente. El misterio de la belleza no tiene explicación alguna y, sin embargo, es tan necesario como el oxígeno.

Nos interesa lo que no tiene explicación, precisamente por no tenerla. Sinceramente no queremos encontrarla. Nadie quiere saber quién fue Jack “el Destripador”, porque ello mataría el mito. Nos morimos de miedo por saber qué hay después de la vida. Queremos leer sobre el arte, pero no queremos llegar a comprenderlo, pues hacerlo nos alejaría de él. Queremos conocer a una persona, pero al hacerlo muere aquella otra parte, la del mito. Necesitamos mitos, la oscuridad que oculta, sentir lo que no comprendemos. Necesitamos arte que nos aleje de nuestra zona de confort.

Y todo esto nos lo ofrece Joker, de Todd Phillips.

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Fotograma de la peícula

Germán Piqueras

 

 

Lita Cabellut. No hay belleza sin dolor

Asistir a una conferencia de Lita Cabellut es una suerte. En un mundo más parecido a lo que esconde una gran carpa de circo sucia y agujereada, bajo la cual se desprenden olores de maltrato animal, máscaras con varios centímetros de maquillaje y gente aplaudiendo un espectáculo sin saber siquiera  las razones del golpeo de sus manos, encontrar a una artista que ofrece su pequeña gran verdad es una fortuna desligada de todo capital.

Lita Cabellut es una mujer, tan segura de ello, que no necesitó hacer referencia a tal condición durante toda la charla, que subrayó en todo momento la importancia que tiene el arte, casi por encima de todas las cosas. El arte son los compases de Camarón que marcan los colores de sus cuadros, la infancia prolongada que Lorca emanaba en sus versos, su visita al museo del Prado con trece años y el impacto que Las tres gracias de Rubens impregnó su ser en aquel momento, que le ayudó a tomar la decisión de que sería la pintura el medio por el que expresaría su visión del mundo. No lo tuvo fácil, aunque de ello no hubo disertación alguna, tan solo se palpó en alguna palabra, en algún gesto de la naturalidad que tan solo es visible en las personas para las que la humildad no es una obligación sino un principio.

Entre los suyos encontramos la profunda reflexión de todo aquello que la rodea, la belleza de lo trágico, su condición de artista-renacentista, como ella misma se autodefine. Pero también una conversación de igual calidad a la de sus cuadros, en la que subraya la dificultad de hablar de arte. Y mucho se puede teorizar sobre qué es o qué no es el arte, pero hay algo básico: la verdad. Y Lita Cabellut, esa contadora de historias que antepone los sentimientos a las nacionalidades, la franqueza a la postura, su necesidad vital al éxito, es sinónimo de verdad. Como Goya, ese cronista, casi reportero de guerra, como Lita sugirió, lo fue en su época.

Es justa la comparación.

Más allá de etnias, banderas, éxitos o fracasos, Lita evidenció la famosa frase de que el Prado es la casa de todos los pintores, con su sola presencia.

Hay que escuchar más a los artistas. Al fin y al cabo son los creadores de esas historias que vemos enmarcadas. Y, sobre todo, hay que distinguirlos de los que no lo son.  Tan sencillo y complejo es esto como saber distinguir entre verdad y mentira.

Y hay que repetirlo una vez más, Lita Cabellut es la verdad. Su verdad. Nada hay más grande que esto.

No hay belleza sin dolor.

                                                              Sussy, técnica mixta sobre lienzo

 

Germán Piqueras